Detectives desaparicion niños Sevilla

«Un adulto tiene documentación, referencias, rastro en internet, amigos, amantes…Es posible seguirle un rastro. Un anciano suele desaparecer por problemas seniles, y acuden normalmente a lugares en los que rememoran su infancia. Pero un niño es más impredecible, no tiene rastro ni el poder de decisión de un adulto». Roberto García, detective privado y miembro de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, explica de este modo que la búsqueda de niños desaparecidos es, si cabe, más complicada que la de los adultos. De ahí los problemas que se están encontrando los investigadores en el caso de los hermanos desaparecidos en Córdoba.

No existe un protocolo oficial de búsqueda

Roberto García no comprende que «no exista todavía un protocolo de búsqueda, una doctrina elaborada por los grandísimos profesionales que hay hoy en la Policía. Ayudaría muchísimo». Sin este protocolo, dos son las claves que los investigadores siguen para llevar a cabo sus búsquedas. «La primera -según García- es empatizar con el desaparecido. Conocer cómo pensaba y qué le ocurría para saber qué pudo hacer». La segunda clave «es seguir la línea temporal desde su desaparición, conocer todos los detalles y hechos que tuvieron lugar».

Los perros, la mejor ayuda

La Policía está utilizando georradares para intentar encontrar a los hermanos desaparecidos en Córdoba, Ruth y José. Se trata de instrumentos que detectan obstáculos bajo el suelo. Aunque Roberto García cree que «toda tecnología es buena, yo no he visto nada como los perros rastreadores. Pueden detectar a una persona en kilómetros a la redonda».

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